¿Se acuerdan de nuestro héroe que tenía problemas porque su capacidad analítica se entrometía en su liderazgo de equipos? Pues bien, sabemos algo más, resulta que a través de SYU Liderazgo© hemos conocido que la opinión de los demás (los nobles a los que lidera pero también la población del reino y algún consultor especializado) no coincide exactamente con la autopercepción que tiene el héroe.

Si tenemos en cuenta que el liderazgo es una competencia que no existe si no hay liderados, parece clave ayudar a nuestro héroe para que pueda aproximarse a la percepción que tienen los demás. Es importante destacar que hemos recabado la opinión de un grupo heterogéneo, porque si hubiéramos preguntado sólo a los especialistas en liderazgo, podríamos aconsejar al héroe pero sólo para liderar a especialistas en liderazgo, lo cual no suele ayudar a ganar batallas y además es cansadísimo.

En la diferencia de opiniones sobre el liderazgo del héroe hay dos posibilidades, una que denominamos divergente superior y otra que llamamos divergente inferior. En ambos casos, la clave es el trabajo en la comunicación, que podríamos definir como la distancia entre cómo percibimos nuestro liderazgo y cómo lo perciben los demás. Esto implica que el héroe tiene dificultades en la manifestación de su liderazgo, en el modo en que lo manifiesta a través de sus acciones y cómo es comprendido por los demás. Es posible que a su juicio esté haciendo una acción clara y comprensible, pero queda claro que en la percepción de los demás no es así. Aquí caben dos opciones, trabajar sobre la manifestación del liderazgo a través de las acciones o culpar a los demás de que no entienden bien nuestro liderazgo. Como quiera que liderar es liderar a otros será mejor aplicarse en la tarea de hacerse entender mejor.

En el caso de la divergente superior el héroe considera que sus habilidades de liderazgo son superiores a las que perciben quienes le ven en acción. Esto implica que el héroe obtendrá de sus acciones de liderazgo un resultado inferior al esperado por él mismo. Los demás consideran que su capacidad de liderazgo es inferior a la que él percibe sobre la misma acción. Quizá ha pasado demasiado tiempo reflexionando –no actuando- sobre su liderazgo, o está empachado de libros sobre el liderazgo, o de test de autoevaluación del liderazgo. En este caso, deberíamos abrir los ojos del héroe, y orientarle a un trabajo sistemático sobre su liderazgo orientado a la Realidad. Como en su informe vemos que el héroe tiene una habilidad excelente en el ámbito del liderazgo orientado a la Realidad, tendremos una gran fortaleza para trabajar en este sentido, ayudándole a que preste atención a las manifestaciones reales de las conductas de los liderados y los resultados obtenidos de sus acciones de liderazgo.

En el caso de la divergente inferior, el héroe considera que sus habilidades de liderazgo son inferiores a las que perciben quienes le ven en acción. Esto implica que el héroe está centrado en su percepción del liderazgo y no parece considerar la opinión de los demás. No conocemos la causa general de este comportamiento, pero podríamos apuntar a un gran nivel de autoexigencia, por ejemplo, o a una tendencia biográfica a ese estilo de liderazgo que no considera su valor aplicado. El hecho es que la causa no nos preocupa demasiado, queremos ayudarle y para hacer crecer su percepción hasta alinearla con la de los otros lo mejor es que el héroe empiece a tener en cuenta las opiniones, las opciones, que ofrecen los demás. El héroe tiene una competencia de liderazgo en Redes y Opciones de nivel medio por lo que quizá podría ayudarle un trabajo para incrementar sus habilidades en este ámbito. Abrirse al modo en que los demás conciben el liderazgo y generar nuevas opciones de liderar, dejándose llevar por la percepción de los demás.

En cualquiera de los casos, resulta imprescindible conocer cuál es la percepción de los demás y trabajar en la dirección de la comunicación del liderazgo –que es bidireccional- y no dejarse arrastrar únicamente por teorías o reflexiones personales. Un paso casero pero muy rápido, ¿ha preguntado a su entorno cómo perciben su liderazgo?